Pasear al perro sigue siendo ejercicio y rutina valiosos, con algunos ajustes que vale la pena hacer conforme cambian las necesidades físicas.
Ajustes prácticos
- Una correa de manos libres o un arnés con mejor control que un collar estándar
- Elegir rutas con aceras uniformes y bien mantenidas
- Considerar un perro más pequeño o mejor entrenado si tirar se ha convertido en un riesgo de caída
Un entrenador local puede trabajar específicamente en modales de correa si tirar se ha convertido en una preocupación de seguridad — es solucionable a cualquier edad del perro.