Nombrar un poder notarial no es una decisión única e inmutable — y vale la pena saber qué pasa si tu primera elección no puede o no quiere continuar.
Por qué esto pasa más de lo esperado
La vida cambia: tu representante nombrado se muda, enferma, tiene un desacuerdo contigo, o simplemente se siente abrumado por la responsabilidad una vez que se vuelve real.
La solución: nombra un representante sucesor
Casi todo documento de poder notarial permite nombrar a un sucesor — alguien que asume el rol si tu primera elección no está disponible, no quiere, o ha fallecido.
Revisa a tus representantes nombrados cada par de años, de la misma forma que revisarías una designación de beneficiario.