La distancia cambia la forma de una relación con los nietos, pero no tiene que disminuir su cercanía con esfuerzo intencional.
Construye una rutina, no solo visitas ocasionales
Una videollamada semanal estándar, aunque sea corta, construye más familiaridad con el tiempo.
Pregunta directamente a los padres qué tipo de contacto funciona bien para su hogar.